Los patrones de una cebra
Dos sustancias que se persiguen pueden pintar rayas solas. La idea es de Alan Turing, de 1952.
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Por la portada, una cebra con el rótulo «ESTO ES UNA CEBRA». Por el título, el reel va de cómo aparecen sus rayas: un patrón que se forma solo, a partir de reglas simples, sin que nadie lo dibuje.
De dónde salen los datos
En 1952 Alan Turing publicó «The chemical basis of morphogenesis», donde propuso que dos sustancias que reaccionan entre sí y se difunden a distinta velocidad, una que se activa a sí misma y otra que la frena, pueden crear manchas y rayas a partir de una mezcla casi uniforme. Se llama reacción-difusión. Simulado en un ordenador con cuatro números, salen patrones que recuerdan muchísimo a la piel de cebras, peces o leopardos.
Lo que no se ve
Una simulación de reacción-difusión enseña que el mecanismo puede producir rayas, no que sea exactamente lo que pasa en la piel de una cebra: en animales reales intervienen células, genes y el crecimiento del embrión, y el detalle de cómo se forman las rayas de la cebra sigue en estudio. Es un modelo que explica la forma, no una película del animal.
Pieza original de Óliver Nabani (@olivernabani), publicada por primera vez en Instagram el 22 de julio de 2026. No se permite volver a subirla sin permiso.
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