Por qué vemos así los agujeros negros
La imagen de un agujero negro es luz doblada por la gravedad. Lo que vemos es lo que consiguió llegar.
Qué estás viendo
Un agujero negro con su disco de gas brillante, al estilo de Interstellar, con el rótulo «VEMOS LA LUZ QUE CONSIGUIÓ LLEGAR». Es una imagen hecha trazando rayos de luz con las ecuaciones de la relatividad, no dibujada a mano.
De dónde salen los datos
Un agujero negro no se ve: lo que vemos es el gas que gira a su alrededor y la luz que sale de él. Esa luz viaja por un espacio curvado, así que la parte del disco que está detrás del agujero aparece por encima y por debajo, doblada sobre la sombra: no es que el disco tenga esa forma, es que la luz da la vuelta. Cerca del borde hay una zona donde la luz puede orbitar, y lo que escapa rozándola forma un anillo fino y brillante, el anillo de fotones. La sombra central es más grande que el propio horizonte, unas 2,6 veces su radio en un agujero negro sin rotación. En 2019 el Event Horizon Telescope enseñó la primera imagen real, la de M87*, y el equipo de Interstellar publicó en 2015 cómo había calculado la suya con física de verdad.
Lo que no se ve
Una simulación así es una versión idealizada: el gas real es turbulento y en una foto real, como la de M87*, el anillo sale borroso porque la resolución de los telescopios no da para más. Además, en el cine se suele quitar el efecto de que un lado del disco, el que viene hacia nosotros, brille mucho más que el otro, porque despista. Y cuál es la sombra exacta depende de si el agujero gira, cuánto y desde dónde lo miras.
Pieza original de Óliver Nabani (@olivernabani), publicada por primera vez en Instagram el 30 de julio de 2026. No se permite volver a subirla sin permiso.
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