Ecosistema primordial
100.000 partículas, unas pocas reglas de atracción y repulsión, y aparecen cosas que parecen vivas.
Qué estás viendo
Por la portada, una simulación de 100.000 partículas durante 5.000 pasos: puntos que, a partir de unas reglas sencillas, se juntan en grupos con forma propia, como si fueran organismos.
De dónde salen los datos
La idea es de la familia de la «vida de partículas»: hay varios tipos de partícula, y cada tipo atrae o repele a los demás con una fuerza distinta según la distancia. Nadie programa células ni bichos; solo esa tabla de atracciones. Aun así, al dejarlo correr aparecen agrupaciones que se mantienen, se mueven, se persiguen o se rompen, algo que a simple vista recuerda a un ecosistema.
Lo que no se ve
Esto no es vida ni química: las partículas no comen, no se reproducen y no evolucionan. Es emergencia, comportamiento colectivo que no está escrito en ninguna regla individual, y el parecido con organismos lo ponemos nosotros al mirarlo. Lo que sí enseña es lo poco que hace falta para que de reglas simples salga algo complejo.
Pieza original de Óliver Nabani (@olivernabani), publicada por primera vez en Instagram el 20 de julio de 2026. No se permite volver a subirla sin permiso.
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