Hay meses en que las noticias van cada una por su lado y meses en que, si las pones en fila, se ve que están hablando de lo mismo. Mayo de 2026 fue de los segundos.
Me pasé a Linux, Microsoft enseñó lo que viene en Windows, Google repartió inteligencia artificial gratis a mil millones de personas, NVIDIA puso un petaflop encima de un escritorio y en la Universidad de Toronto soltaron un gusano con un modelo de lenguaje dentro para ver qué pasaba.
Cinco cosas sin relación aparente. Y todas responden a una pregunta: ¿de quién es tu máquina?
Esto es el repaso del mes por escrito. Si prefieres verlo, el directo está aquí.
01 · Me paso a Linux
Llevo trasteando con Linux desde 2003. Nunca como sistema principal. Siempre había algo: el programa que no existía, el driver que no iba, la tarde entera peleando con algo que en Windows era un clic.
Este mes lo he cambiado. Y no porque Linux haya mejorado de golpe.
Las cifras del momento, primero:
- 240 millones de PCs se quedan fuera de Windows 11 por requisitos de hardware.
- 90% de los juegos de Steam ya corren en Linux, gracias al trabajo de Valve con Proton.
- 5 minutos es lo que tardé en dejar el sistema exactamente a mi gusto.
Ese último dato es el que importa, y explico por qué.
Durante veinte años, "personalízalo como quieras" fue la gran promesa de Linux. Y era verdad a medias: se podía, sí, pero costaba conocimientos y sobre todo costaba tiempo. Tenías que saber qué tocar, dónde, y qué se rompía si te equivocabas. La libertad estaba ahí, pero con un peaje.
Hoy le describes a un chat lo que quieres —en mi caso Fedora 44 con KDE Plasma 6.6— y te devuelve el script. Documentado, reversible, con cada línea explicada. Lo ejecutas y ya está. Y si algo no te gusta, lo deshaces.
No he dejado Windows del todo, que conste. Y el apaño merece contarse, porque es lo que hace que la mudanza sea viable.
DaVinci Resolve y Fusion 360 siguen en una máquina con Windows, y me llegan por remoto con Moonlight y Sunshine. La red va a 10G y eso lo cambia todo: mis vídeos pesan de media unos 400 GB en RAW y llevaba tres meses editándolos así —los archivos en el servidor, el programa corriendo en la otra máquina— antes de dar el salto. Ni lag, ni tirones, ni nada que se le parezca. Los ficheros de todos los equipos están disponibles desde cualquier sitio, así que a efectos prácticos da igual dónde esté cada cosa.
Y por debajo hay otra capa. Según qué sesión abra, la terminal de Linux me abre sola por SSH la terminal de Windows, sin que yo toque nada. El agente que llamo MediaKit —el que me edita vídeos, me saca transcripciones con Whisper y unas cuantas cosas más— corre sobre Windows, pero yo lo lanzo desde Linux y trabajo como si estuviera en local.
Lo que sí no he hecho nunca es dual boot. Lo intenté durante años y siempre acaba igual: un sistema le rompe el arranque al otro. Es cuestión de tiempo. Prefiero dos máquinas y una red rápida que dos sistemas peleándose por el mismo disco.
El año de Linux no llegó porque Linux mejorara. Llegó porque la inteligencia artificial le quitó a la libertad su peaje de tiempo.
Para trastear: Fedora Workstation · End of 10, que ayuda con lo de los 240 millones de PCs · ProtonDB, para mirar si tu juego tira.
02 · Microsoft Build: Windows y los agentes
Build fue el 2 y 3 de junio, y lo que se enseñó allí conviene leerlo entero antes de opinar.
- 14B de parámetros: el tamaño de Aion, el modelo que Windows va a traer de serie y que razona en local, sin pasar por la nube.
- 1 PFLOP de cómputo de IA en el Surface RTX Spark. En una máquina de escritorio.
- 2029: la fecha que le ponen a Majorana 2, su chip cuántico.
Las tres cosas que enseñaron, en corto:
Scout es un agente "siempre activo" que vive en tu correo y actúa por su cuenta. Está construido sobre OpenClaw. No te sugiere: hace.
Aion 1.0 mete un modelo que razona directamente en el sistema operativo. Sin conexión, sin suscripción, sin que tus datos salgan de la máquina. Esto, dicho así, es una noticia mejor de lo que parece.
Majorana 2 es el chip cuántico, y aquí toca ser prudente. Los físicos lo miran con la ceja levantada. Henry Legg, de la Universidad de St. Andrews, fue bastante claro:
"Si esto viniera de cualquier otro grupo, jamás pasaría una revisión por pares."
No digo que sea mentira. Digo que una fecha para 2029 sobre un chip cuántico cuya base están discutiendo los revisores merece un asterisco grande.
Ahora, si miras la lista entera hay un patrón que cuesta no ver: casi nada de eso está pensado para que lo uses tú. Está pensado para que lo use un agente en tu nombre. El correo lo gestiona Scout. El razonamiento lo pone Aion. Tú apruebas.
Para verlo: la keynote · todos los anuncios.
03 · Google I/O: la jaula más cómoda
Google celebró su I/O el 19 y 20 de mayo, y las cifras que soltaron son de las que hay que leer dos veces.
- 1.000 millones de usuarios del modo IA en el buscador.
- 2.500 millones de usuarios de los resúmenes de IA en resultados.
- De 250$ a 100$: bajaron el plan Ultra. Más del 60% de rebaja.
Sundar Pichai lo formuló así: "Firmemente en nuestra era Gemini agéntica."
Lo que enseñaron:
El buscador rediseñado ya no te da diez enlaces azules. Te construye una interfaz a medida, en tiempo real, para lo que has preguntado. Si buscas un piso, te monta un comparador. Si buscas una receta, te monta la receta.
Gemini 3.5 Flash, cuatro veces más rápido, y Gemini Spark, un agente que trabaja las 24 horas.
Gafas Android XR en colaboración con Gentle Monster. Llegan tarde frente a Meta, y se nota.
Y aquí está lo que me hizo pararme. Bajar el plan de 250 a 100 dólares cuando tienes dos mil quinientos millones de usuarios no es una promoción. Es una decisión sobre qué te van a cobrar y cuándo.
No están intentando hacer el mejor modelo. Están construyendo el sitio más cómodo en el que quedarse. Y te lo regalan.
Para verlo: la keynote · las cien cosas que anunciaron.
04 · NVIDIA Spark: un petaflop en tu mesa
- 128 GB de memoria unificada.
- 200B parámetros corriendo en local, sin nube.
- 3 precios para el mismo chip: de unos 1.299$ a 4.699$ según quién lo monte.
El DGX Spark es una máquina de escritorio que corre modelos de hasta 200.000 millones de parámetros sin conexión y sin factura mensual. NVIDIA y Microsoft lo presentaron juntos, y lo fabrican Acer, ASUS, Dell, HP, Lenovo y MSI. Está todo el mundo dentro.
Jensen Huang lo vendió como cabe esperar:
"Poner un ordenador de IA en las manos de cada desarrollador para encender la próxima ola de avances."
Ahora, el truco que no cuentan en la keynote: capacidad no es velocidad.
Que un modelo de 200B quepa en tu máquina no significa que vaya rápido. Te venden cuánto entra, no a qué ritmo responde. Esos 128 GB de memoria unificada son reales y son mucho, pero el ancho de banda de esa memoria es el que decide si estás trabajando o esperando. En las presentaciones esa cifra no sale con el mismo tamaño de letra.
Dicho eso, la promesa de fondo no es la cifra. Es soberanía: inteligencia artificial potente sin que tus datos pasen por el servidor de nadie.
Para mirarlo: DGX Spark · el acuerdo con Microsoft.
05 · El gusano que piensa
Y ahora la parte incómoda. En la Universidad de Toronto montaron una red de laboratorio y soltaron dentro un gusano con un modelo de lenguaje incorporado.
- 33 máquinas en la red de pruebas.
- 62% de la red bajo control en una semana.
- 88% de éxito replicándose entre máquinas.
Cómo funciona, que es lo interesante:
Lleva un LLM dentro. No trae una lista de exploits precocinados: escanea la máquina en la que ha caído, razona sobre lo que encuentra y genera el ataque a medida para ese sistema concreto.
Las máquinas que no tienen GPU reenvían el cómputo a las que ya están infectadas. O sea, que si te toca, estás pagando la electricidad de tu propio ataque. Esa parte me parece de una elegancia siniestra.
Y leyó CVEs de 2026 —vulnerabilidades documentadas públicamente— y las explotó por su cuenta.
Conviene decirlo claro: esto es una prueba de concepto en un laboratorio cerrado, con 33 máquinas y condiciones controladas. No es Skynet, no anda suelto y no viene a por ti esta noche.
Pero el hallazgo real no es el gusano. Es que atacar a escala acaba de dejar de costar dinero. Antes, un ataque dirigido y adaptado a cada máquina requería una persona con criterio dedicándole tiempo. Ese era el freno económico. Y ese freno se está evaporando.
Para leerlo: el paper en arXiv · el comunicado de Toronto.
Entonces, ¿de quién es tu máquina?
Ponlas juntas y se ve el hilo.
Linux te devuelve el ordenador que las empresas querían jubilar. La IA local —Aion, el Spark— te devuelve las capacidades que solo estaban en la nube. Google te ofrece un sitio comodísimo donde no tener que decidir nada. Microsoft prepara tu sistema para que trabaje un agente en tu nombre. Y el gusano de Toronto enseña qué pasa cuando esa misma potencia la usa alguien contra ti.
Todo el mes empuja en la misma dirección: hay capacidad de sobra, y la pregunta ha pasado a ser quién la controla.
Yo este mes me he pasado a Linux y he montado modelos en local. No por purismo, ni por desconfianza, ni porque haya que estar en contra de nada. Al revés: estoy dentro de esto hasta las cejas y lo uso a diario. Precisamente por eso quiero que la máquina donde trabajo sea mía.
Que es la única respuesta que se me ocurre a la pregunta.
Repaso escrito del directo mensual. La página interactiva del directo tiene las cifras y los enlaces en formato visual.